El momento más feliz de mi vida fue cuando nació mi hija. Los sentimientos simplemente me invadieron, no puedo describirlo. Y de eso hace ya 32 años.
La verdad es que yo me casé de penalti, como se decía antes. Conocí a mi exmujer en la Costa Brava, donde yo estaba trabajando de camarero. Ella vivía en Alemania y estaba por allí solo de paso y fue un amor fugaz. Pero en cuanto supe que estaba embarazada, me marché a Alemania, por mi hija.
Cuando el día de su nacimiento llegó, no tengo palabras para describirlo. La verdad es que yo no me esperaba tener una niña, pero la primera vez que la tuve entre mis brazos fue increíble. Me temblaban los brazos. No tengo forma posible de expresarlo. Es algo que no se puede explicar con palabras.
Tres años después, tuve que volver a España al servicio militar obligatorio. Esos tres años que pasé en Alemania con ellas, fueron los mejores. Impresionantes. Al terminar el servicio militar, volví. Al final, a lo mejor por mi culpa, me fui de casa, pero nunca perdí el contacto con mi hija. Ahora ella es piloto en Estados Unidos. Y tenemos una relación maravillosa. Cuando puede, ella viene y me visita. Ahora estoy esperando a ver si se casa ya.
Paco, de Almería, España.


0 comentarios:
Publicar un comentario