UpTold Español

El mundo de Emas

0
Emas en las pirámides de Egipto
En el mundo de Emas el lugar más especial del planeta está donde viven mis amigos. En el mundo de Emas la lección más valiosa que podemos aprender de este planeta es el humanismo. En el mundo de Emas nunca se hacen planes, simplemente uno se deja llevar por la corriente del día a día. En el mundo de Emas no importa en absoluto que piensan los demás sobre ti, da lo mejor de ti para que estés orgulloso de ti mismo. En el mundo de Emas el momento más feliz es cuando uno está rodeado de buenos amigos.

Con su mejor amigo en Seúl
Hace más de dos años que estoy viajando alrededor del mundo. Durante este tiempo he hecho casi de todo. Por ejemplo, nadé con tiburones ballena en Cebú, hice paracaidismo en Nueva Zelanda y me atreví a comer cuy en Perú. Este viaje me ha enseñado mucho. ¿La lección más grande? Los corazones llenos de humanidad que te llegas a encontrar. Aún recuerdo cómo empezó todo. Fue mucho antes de empacar y dirigirme al aeropuerto por primera vez. En Seúl, mi ciudad natal, tengo un amigo que más que amigo se ha convertido en mi familia. Con él he compartido todos mis momentos. Hemos reído y llorado juntos desde que éramos unos niños. A ambos nos gustan las cosas únicas, así que hicimos unos planes únicos. Uno de ellos era viajar alrededor del mundo. En Corea del Sur, el servicio militar es obligatorio. Yo me alisté apenas terminé la secundaria. Pero aquí, nuestros caminos se separaron. Él decidió alistarse dos años después cuando yo ya lo había terminado. Y fue en ese entonces cuando yo empecé a prepararme para viajar alrededor del mundo. Cuando por fin llegó el momento de partir, esperé por su llamada, pero él no dio ninguna señal. Me sentía muy mal y no sabía muy bien qué hacer. Entonces, cuando yo ya estaba en el check-in vi que un hombre uniformado se acercaba hacia mí. Era él. No pude evitarlo, eché a llorar. Resultó que mi amigo se había herido una pierna durante su entrenamiento militar y no me había dicho nada porque no quería preocuparme ni interrumpir mi preparación para este viaje.

Ahora, a 20 de mayo del 2014, me encuentro en India, mi última parada. Hoy tomaré un autobús que me llevará a Mumbai. Hace un calor insoportable y son 16 horas de viaje sin aire acondicionado. Pero estoy emocionado porque seré el único extranjero en el autobús y yo vine a India a ver cómo vive la gente aquí. Así me he planteado todo este viaje. Ir a un lugar y convertirme uno con la gente local. Y ser feliz. Estoy seguro de que el 70% de las enfermedades vienen del estado mental. Si eres feliz, estás sano. Yo no tomo ninguna medicina y siempre tengo buena salud. Si tendría que dar un consejo a alguien le diría: “Siempre sé feliz. La vida es corta. Nunca, nunca te hagas enfermar a ti mismo.”

Haciendo paracaidismo en Nueva Zelanda
Ya he recorrido los cinco continentes, visitado rincones insospechados y, sobre todo, he hecho innumerables amigos de todas partes que se quedarán conmigo para siempre en mi memoria y mi corazón. Muchas cosas que jamás imaginé han pasado. Recuerdo que, hace ya un año, conocí a este loco francés en Las Vegas, quien me presentó a sus amigos. Viajamos juntos a través de Estados Unidos por alrededor de 10 días. Cuando nos despedimos supe que nos volveríamos a ver. Pero no sospeché que, un año después nuestros caminos se volverían a cruzar, esta vez en París. Allí, en su compañía, me sentí como en casa. Es una de las mejores cosas que me ha pasado en todo este viaje. No puedo describir la felicidad que sentí. Quizás sí puedo: cuando estoy feliz, bebo; cuando estoy triste, nunca bebo. Estuve en París durante nueve días. No hubo ni un solo día en el que no haya bebido.

Con un amigo, en mitad de su viaje
Este viaje ha cambiado mi vida. La vida es una elección. Y estamos aquí para hacer nuestra vida, no simplemente para vivir. He conocido a bastante gente que ha vendido todas sus cosas: sus casas, sus coches, todo por viajar. Incluso a quienes renunciaron a su trabajo. También a quienes no tenían dinero y trabajaron duro por un tiempo, ahorraron, y se movieron poco a poco para cumplir su sueño. Esta es la vida, una elección. La mía fue viajar alrededor del mundo por dos años. Y tratar de ver qué tipo de persona realmente soy. Volvería a repetir la experiencia una y otra vez. Y sobre todo, volvería a los lugares donde están mis amigos, aquellas personas que me brindaron hospitalidad sin pedirme nada a cambio y sin apenas conocerme. Porque en el mundo de Emas no hay mejor lugar para estar que donde están los buenos amigos.



Emas de Seúl, Corea del Sur.

0 comentarios:

Publicar un comentario